miércoles, 20 de diciembre de 2006

Una de poesia...


Dársenas mansas del río de la vida
donde se arremolinan, confundidos,
retazos de caminos, de vidas e imágenes
en el rápido fluir de la corriente.

Ojos que conquistan el tiempo,
que detienen el orbitar de los planetas,
y roban el corazón cautivo e inerme
ante tu mirada de Medusa.

Hoy, que en esta noche no te tengo,
me doy cuenta de lo grande que es,
de lo silenciosa y vacía que está,
de que el negro es ausencia de ti.

Son los latidos de mi corazón
los que están llamando a tu puerta
mendigando un beso, una caricia,
un susurro de tu voz dulce, suave....

Esa misma voz que, cuando sale de tus labios,
nunca vuelve a ellos sin rehenes de
sentimientos conquistado, de amores cautivos.

Que desean de esos labios
el gozo supremo de un beso o,
el sonido de mi nombre
susurrado a media voz.......

Es mi pasión la que anhela
conquistarte como a una plaza fuerte.

Derribar tus murallas y abrir tus puertas
cerradas por miedo a enemigos crueles
que quieran dañarte de nuevo.

Entrar en ti, para encender la llama que
quite tu miedo a la oscuridad y que sientas
el calor del fuego que has encendido en mi.

En este río, que es la vida, me gusta sentarme
a su orilla. Y entre el rumor del viento entre los arboles
y la danza del agua sobre las rocas que la hacen cantar.
Pensar tu imagen de tantas noches "junto" a ti.

1 comentario:

lucia dijo...

HERMOSO POEMA, QUIEN ES EL AUTOR? ESTA DEDICADO A ALGUIEN?
;)