
Recuerdo una época de mi vida en la que la nostalgia no era un sentimiento incorpóreo, sino un dolor palpable que nada mas que tenia que estirar la mano y tocarla.
A veces me sumergía en ella y un placer de haber conocido algo mejor en mis carnes me extasiaba. Otras me dolían no poder salir de ella, sino que se aferraba a mi piel y mis ojos no podían ver otra cosa sino esa nostalgia.
Oía los ruidos de mi infancia, sentía el calor del verano de mi niñez en la pista de baloncesto donde aprendía a patinar con un solo patín, respiraba el aroma de la inocencia y era feliz. Tanto que al querer desgarrar esos recuerdos para seguir viviendo llevaban pegados jirones de mi alma.
¿Y quien no? Dirás. Es verdad ¿quién no?
Oía los ruidos de mi infancia, sentía el calor del verano de mi niñez en la pista de baloncesto donde aprendía a patinar con un solo patín, respiraba el aroma de la inocencia y era feliz. Tanto que al querer desgarrar esos recuerdos para seguir viviendo llevaban pegados jirones de mi alma.
¿Y quien no? Dirás. Es verdad ¿quién no?
¿Y es por eso que pierdes el tiempo escribiendo aqui? ¿Por eso nos haces perder el tiempo leyendo tu historia gris y sin importancia para nadie?
Recuerdo un día de mi época de "estudiante" en el instituto que buscaba por las clases vacías las huellas de un amor adolescente que tenia de una forma totalmente anárquica, pero no por eso menos romántico. Iba a su clase cuando ella no estaba buscando algo de ella y ese día en la pizarra se había quedado escrito un poema de Juan Ramón Jiménez: "y yo me iré, y se quedaran los pájaros cantando. Tocaran como esta tarde están tocando las campanas del campanario..."
¿Quién no ha querido ser el muerto en el entierro y el bueno en la película?
Allí descubrí impactado que todos somos lo mismo, que todos sentimos las mismas cosas, solo que hay quien tiene el don de expresarlo de tal forma que te hace copartícipe de sus sentimientos, Neruda, Mozart, Van gohg. Cuantas historias hay parecidas a la de ellos, e incluso mas digna de elogio. Sin embargo, ellos nos llevan a esa fabrica de pan y nos impregna la ropa de harina, nos hace tararear su estado alegre, nos explosiona ante los ojos su sentido del color. No son ellos mas que nadie. Son ellos. Como nosotros somos ellos también.
Por fin el manifiesto del hombre gris. Proletario del mundo he aquí nuestro libro que nos refleja, nos ensalza y le da un golpe en la testuz a todos aquellos genios que osan mirarnos desdeñosamente y también golpear a los defensores de estos que se creen mas porque conocen la obra del artista y creen que eso los asemeja a ellos. No saben que tal vez los aleje realmente de la humildad del maestro.
Que tal vez les ocurra como en cierto prologo acerca de la misná, en el cual, leí la historia de los profesores que desmenuzaban exegeticamente la Torá. De tal forma que un día que el mismísimo Moisés, escritor de esta Torá, se sentó en la ultima fila a escuchar las enseñanzas de los maestros actuales se sorprendía de no entender nada y de que él hubiese querido decir realmente los que allí se enseñaba.
Tal vez, todo esto no sea sino una excusa o una forma de defensa para decir que tengo el mimo derecho a escribir que pueda tener cualquiera.
Que me gustaría que Dios me regalara el don de expresarme de tal forma que podáis sentir en vuestra piel el sabor a salitre de cuando me bañaba en el río de pequeño.
De que respiréis el aroma de las salinas un día de verano refrescado por la brisa de poniente.
Que os acurruquéis conmigo en la esquina de mi bloque de pisos donde contábamos historias de muertos, resucitados y brujos.
Que me gustaría que Dios me regalara el don de expresarme de tal forma que podáis sentir en vuestra piel el sabor a salitre de cuando me bañaba en el río de pequeño.
De que respiréis el aroma de las salinas un día de verano refrescado por la brisa de poniente.
Que os acurruquéis conmigo en la esquina de mi bloque de pisos donde contábamos historias de muertos, resucitados y brujos.
Si. Me gustaría tener ese don que os transportara a vuestra infancia y juventud y que os demostrara lo exclusivo que sois.
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