
Amistad
He oído hoy, en un programa de radio, que la amistad verdadera, es algo muy importante y fuerte.
He oído hoy, en un programa de radio, que la amistad verdadera, es algo muy importante y fuerte.
Llegaban a decir, incluso, que en comparación a este sentimiento, ni aun el amor se consideraba algo tan primordial.
Y puede, que tenga mucho de cierto, siempre claro, según mi pobre criterio.
Mientras que la amistad resiste los mayores embates de la vida, y el amigo sigue permaneciendo firme a tu lado. El amor, sin embargo, conlleva un mucho de pertenencia, lo cual, podríamos definir como un acto de egoísmo. Aspecto este que no se da en la amistad.
Amigos, no conocidos ni colegas. Personas que te conocen profundamente, que pueden soportarte en los momentos duros y antipáticos, y aun así, sabes que puedes contar con ellos.
El amor, también soporta y mucho, pero se va erosionando cuando por causas del mismo amor, tienes que transigir con cosas que no son de tu agrado, bien aceptándolas o rechazándolas, todo, por el bien común de este sentimiento tan fuerte y volátil a la vez. No sé si es por nuestra idea romántica del XIX que es una de las grandes bulas, o, quizás, porque la gota de agua pertinaz sobre la cabeza del prisionero, acaba horadando el cráneo, cuando al principio era un recurso para la sobrevivencia.
En el matrimonio debe existir el amor. Pero, es imprescindible, que tu compañero/a sea también tu mejor amigo/a. Solo de esa forma se puede llevar felizmente una vida en comunión donde los dos se sepan valorados, apreciados, respetados y libres.
Decirle al marido: Eres, además de mi esposo, mi mejor amigo o viceversa. Y además de decirlo, que sea cierto, podría ser el secreto, en estos tiempos tan cambiantes, de una relación larga y feliz.
Hace relativamente poco tiempo, en nuestro país, y en la casi generalidad del mundo, la mujer, era la sumisa ama de casa y el marido el que trabajaba para mantener a la familia. Hoy día esto no basta. Tanto valor tiene la mujer como el hombre. Tan importante es una función como la otra. Ya no tenemos que soportarnos si no eres buen marido o esposa.
Sin embargo, la amistad es otra cosa. Tu esposa es tu amiga. ¿Y quien esta a disgusto con sus amigos? Sabes que el o ella, te valora, te acepta, se siente cómodo a tu lado. No tienes que ocultarte bajo ningún disfraz.
Puede ser que tantos matrimonios se rompan o no sean felices porque queremos que la compañera sea nuestra (adjetivo posesivo) esposa/marido. Nuestra...
Nunca le exigirías nada a un amigo, mas bien, le pedirías, pero con la certeza que lo hará. Sin dudarlo. Sin tener que dar explicaciones, sin tener que sentirte agradecido, aunque te sientas así, sin tener que devolver lo que recibes, sino que lo que das lo haces espontáneamente con alegría, y sin pensar que es dar porque has recibido.....
No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Vosotros sois mis amigos....
Jesús a sus discípulos en el evangelio de Juan. Cap. 15





